Oda Decimoprimera de Horacio (Venusa, 65-8 A.C)

“Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi
fienm di dederint, Leuconoe, nec Babilonios
temptaris numeros. Ut melius quicquid erit pati!
Seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrenum, sapias, vina liques et spatio brevi
spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit invida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.”
Que más o menos puede traducirse por:
No busques el final que a ti o a mí nos tienen reservado los dioses (sacrilegio es saberlo), oh Leuconoé, y no te dediques a investigar los cálculos de los astrólogos babilonios. Mejor será aceptar lo que venga, ya sean muchos los inviernos que Júpiter te conceda, o sea éste el último, el que ahora hace que el mar Tirreno rompa contra los opuestos cantiles. No seas loca, filtra tus vinos y adapta al breve espacio de tu vida una esperanza larga. Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso. Aprovecha el día, no fíes del incierto mañana.
Y digo yo, eso, aprovecha el día, aprovecha tu tiempo, no hables de amor. En cambio, ama, porque…
Queda menos de lo que tú crees.

Mosaico hallado en Pompeya que representa lo incierto del Destino
Sabino Cabeza Aragón
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